Cuidá sus ojos desde peques

Cuidá sus ojos desde peques

Proteger la salud ocular desde la infancia evita la aparición de enfermedades asociadas a los ojos en la edad adulta. En los niños, los ojos son hasta 20 veces más sensibles que lo que pueda ser la piel ante los rayos solares, esa es una de las razones por las que se recomienda proteger los ojos de los niños con lentes de sol durante todo el año, especialmente en verano.

Los niños están más expuestos al sol que los adultos, los juegos de verano al aire libre, los baños en playas y piscinas, etc., reciben continuamente rayos UV y sus ojos más vulnerables empiezan a gestar los problemas que acusarán en edad adulta.

Las tres principales razones de la vulnerabilidad ocular infantil: 

Las pupilas infantiles son más grandes que la de los adultos, algo que facilita que pueda entrar mayor cantidad de luz, mayor campo de acción para los rayos UV. La segunda razón se encierra en el cristalino, esta parte del ojo no ha completado su desarrollo y por tanto no puede ejercer correctamente su función de filtrado.  La tercera razón es que tienen menos pigmentación en los tejidos oculares, dicha pigmentación es uno de los sistemas de protección frente a la radiación UV.

Son razones de peso y se agravan cuanto más pequeños son los niños, un bebé con menos de 12 meses de edad tiene un cristalino tan frágil y tan poco efectivo que permite el paso de hasta el 90% de la radiación UVA y un 50% de la radiación UVB.

Pero hay más, si no ponemos lentes de sol a nuestros hijos, la radiación UV se va acumulando en los ojos, la cifra es muy elevada, hasta el 80% de la radiación acumulada se produce antes de que los niños cumplan los 18 años de edad.

A los 12 años de edad el porcentaje se reduce al 60 y 25% respectivamente, sólo a partir de los 25 años de edad se puede considerar que el cristalino ya puede filtrar y realizar correctamente su función. La conclusión es evidente, la protección ocular con lentes de sol infantiles debe ser una tónica dominante hasta alcanzar la edad adulta.

Esta acumulación deriva en un futuro en el padecimiento de enfermedades como la degeneración macular o las cataratas. Lo dicho, las lentes de sol infantiles no son un complemento de moda, son una necesidad y son indispensables, además debemos recordar que es necesario adquirir lentes de calidad, homologadas por profesionales sanitarios y huir de las lentes baratas que se comercializan en puestos ambulantes, ferias, etc. El fraude sobre la protección UV que ofrecen las lentes está a la orden del día.

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